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Peregrinos

"El Señor guarda a los peregrinos, sustenta al huérfano y a la viuda." Salmo 146, 9a Ayer, sobre las 16 h, cuando más calor hacía, llamarón a la puerta de nuestra casa dos chicos que eran dos peregrinos de una parroquia de Murcia que estaban realizando una experiencia de testimonio allí donde los quisieran escuchar. Y los escuchamos o más bien debería decir que a través de sus palabras pudimos contemplar la gloria de Dios en sus vidas. Fue un "Mambré" doméstico porque no tuvimos más remedio que postrar nuestro tiempo y nuestra casa a los pies de aquellos que fueron enviados para contarnos que Dios había sido bueno , que su historia estaba muy bien hecha porque gracias a ella, con todos los sufrimientos, incluso con ocasión de ellos, se habían encontrado con Jesucristo y los había salvado. Y se cumplió la Escritura; a través de nuestra pobre hospitalidad, ellos comprobaron que como peregrinos eran protegidos por Dios. Y en nosotros también se hizo presente aquella ve...

Haz callar a tu hermano.

23 de julio de 2024 "  A l que en secreto difama a su prójimo  lo haré callar.."                                                                                                Salmo 101, 5 Todos hablamos demasiado. En el libro de los Proverbios leemos: "quien mucho habla, mucho yerra". Cuanto bien obtendríamos nosotros y los demás si no habláramos tanto como lo hacemos, y es que me doy cada vez más cuenta que la gente más sabia es la que menos habla, pero cuando lo hace enriquece al que está cerca; pero el salmo no pone el dedo en la llaga. Porque nuestras conversaciones en un número muy elevado, tienen como objeto a alguien, y no pocas veces, si somos sinceros, nuestra opinión sobre las personas ...

¿Dónde está mi Señor?

22 de julio de 2024 "..  mi alma está sedienta de ti.." Salmo 62, 2 A veces nuestra vida es lo más parecido a un sequedal. Es el momento de gritar como lo hace el salmista. Es verdad que Dios es el que se manifiesta y se nos hace presente en nuestra vida, es un Dios encarnado que se ha hecho hombre; pero en ocasiones nos sentimos perdidos porque no vemos a Dios por ningún lado. María Magdalena nos ayuda con su actitud de búsqueda incesante; ella no se rinde; es la primera en llegar al sepulcro para estar con su Señor y al no encontrarlo lo busca desesperadamente porque lo encontró y juró no dejarlo jamás. ¡María!, es lo que escucha, y enseguida lo reconoce, porque al decir su nombre mirándola a los ojos le está diciendo que la ama, y ella es maestra en reconocer quien la quiere de verdad. Detrás de su nombre está quien es ella y la historia que Jesús ha hecho con ella. Una historia de amor. No desesperemos, no perdamos la esperanza y aunque en este momento seamos incapaces de...

El desierto donde descansar

21 de julio de 2024  "Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco." Marcos 6,31 Parece que así como a los discípulos que volvieron de la misión, Jesús les hace esta invitación, no deja de tener cierto paralelismo con lo que nos ha pasado a nosotros. Hemos trabajado en la misión que cada uno de nosotros tenemos asignada y llega el verano, y con él el deseo (y la necesidad) de un merecido descanso. Hasta ahí, todo correcto. Pero, ¿qué entendemos por descanso?, ¿es el mismo al que se refiere Jesús? Parece que no. Al que somos invitado por Él tiene dos particularidades. La primera es que no nos manda al un lugar paradisiaco como el que muchas veces vemos en las vallas publicitarias y en la televisión, con playas de arena fina, donde la gente toma bebidas refrescantes y hay mucho bullicio; tampoco nos envía a algún lugar de montañas y prados frescos. Nos envía  y encima a descansar al lugar donde la inmensa mayoría no elegiríamos: el desierto. El desierto es el ...

El sufrimiento evangeliza.

  "Mirad a mi siervo, mi elegido.....No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles." Mt 12, 18a.19. Es Jesús caminando por las calle de Jerusalén, con la cruz a cuestas y camino del calvario. ¿Cómo es posible que ese hombre andrajoso con un aspecto de vencido y derrotado sea el elegido de Dios? ¿Cómo puede ser que Dios que es amor, permita tanto sufrimiento en nuestra vida y en la de los demás? Estas preguntas se las han hecho todos los hombres de todos los tiempos. Recuerdo a Antonio Machado que en su célebre "saeta" proclama como un grito "No eres tú mi cantar, no puedo cantar ni quiero a ese Jesús del madero...." El sufrimiento nos asusta a todos, lo queremos evitar siempre porque detrás está nuestro natural miedo a la muerte. Sin embargo Dios nos lo muestra como un padecimiento redentor, casi como una misión. Ya lo dice San Pablo en la carta a los colosenses: "completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo"....

¿Misericordia es tener lástima?

19 de julio de 2024   Si comprendierais lo que significa “quiero misericordia y no sacrificio”, no condenaríais a los inocentes. Mateo 12, 8a. La misericordia es lo más genuino de Dios. Si tuviéramos que definirlo lo llamaríamos con ese bendito nombre. Solo pronunciarlo ya parece que tenga algún efecto en nosotros. Por que Él, a través de su hijo Jesucristo ha tenido precisamente misericordia, que no es solo que haya usado de compasión y clemencia con nosotros, pobres pecadores; porque si buceamos en esa palabra, llegamos al original hebreo: " rehamîm", que significa "seno materno", por lo que Dios mismo cada vez que nos arrepentimos de nuestros pecados, de nuestros juicios a los demás y nos volvemos a él, nos acoge en su más recóndita y profunda matriz de amor y nos hace nacer a la vida como los inocentes. Antes de juzgar al prójimo porque no cumple con la "letra" de la ley de Dios, pensemos que puede que haya mucho amor en esa acción que no seamos capace...

Don recibido.

18 de julio de 2024 Q ue cada uno, con el don que ha recibido, se ponga  al servicio de los demás, como buenos administrado res de la multiforme gracia de Dios. 1 de San Pedro 4, 10. Con los dones que Dios nos ha concedido podemos tener varios desenfoques y caer en algunos engaños. Unos es precisamente creer que son nuestros, que los hemos generados o ganado. Otra tentación es hacerlos crecer y cuidarlos para nuestra propia edificación y ganancia. Sin embargo Pedro lo deja muy claro: no son nuestros, son concedidos, y para ponerlos al servicio de los demás, no al nuestro; porque si así lo hacemos solo recibiremos nuestra propia paga, un salario que necesitaremos cada vez más alto, porque nuestras endorfinas no se conforman con la satisfacción del último de nuestros servicios a nosotros mismos. Pero hay otro peligro más sibilino, incluso más eclesial. Estar convencidos de que nuestro don es insignificante, prescindible y poco útil, y añorar/envidiar el que tiene el herm...